A 65 años de la Protesta contra la visita a Cuba de Anastas Mikoyan (Febrero 5, 1960)

Febrero 5, 2025

Al cumplirse 65 años de la Protesta en el Parque Central de La Habana, el 5 de febrero de 1960, por la visita a Cuba de Anastas Mikoyan, el vice primer ministro de la Unión Soviética que había ordenado a los tanques soviéticos aplastar con sangre el levantamiento libertario de Budapest en 1956, el primer pensamiento de Trinchera va hoy dirigido al grupo de jóvenes de la Universidad de La Habana -algunos ya fallecidos- que organizaron aquella jornada de  protesta y después participaron en ella: Juan Manuel Salvat, Joaquín Pérez Rodríguez, Ernesto Fernández-Travieso, Luis Fernández Rocha, Antonio García-Crews, Jorge Garrido y Alberto Muller.

Como bien dice la filosofía de la historia «lo pasado es prólogo» cuando lo pasado se hizo de forma justa y acertada. Y el evento de desagravio a José Martí, por la corona de flores representando «la hoz y el martillo»  que Mikoyan depositara a los pies de la estatua del Apóstol, no pudo tener una respuesta más simbólica y digna, porque la corona de flores del grupo estudiantil representaba una bandera cubana.

Foto de Archivo. En la misma Alberto Müller, Joaquín Pérez Rodríguez y Ernesto Fernández Travieso

Como parafraseara entonces en un editorial el famoso rotativo capitalino el Diario de la Marina: «las flores que quería Martí »…

También la protesta, además de convertirse en la primera protesta pública contra la acción traicionera de Fidel Castro de cambiar el rumbo libertario de la revolución cubana de 1959 hacia el comunismo estalinista de la Unión Soviética, fue una acción de alerta a la ciudadanía que le costo a los organizadores, no solo que fueran expulsados de la Universidad de La Habana, sino que inmediatamente fueran perseguidos por la Seguridad del Estado cubana.

La protesta fue entonces el punto de inflexión para una confrontación que costó miles de muertos, fusilados y cientos de miles de prisioneros políticos -hombres, mujeres y menores de edad-  torturados y maltratados.

Trinchera no ha querido pasar por alto el recordar a los que promovieron y participaron en aquella heroica protesta. Todos jóvenes intentando salir de su adolescencia.

El escenario cubano de la época se debatía precisamente entre los defensores de una revolución que había prometido el respeto a la civilidad, al estado de derecho, a la restauración de las libertades y a elecciones democráticas en 18 meses – y en el reverso o contrapartida los traidores por desviar la revolución hacía el autoritarismo comunista.

No fue un debate de popularidad lo que discutieron en aquel momento, los jóvenes promotores del evento del Parque Central, sino un debate de principios éticos muy sensibles que determinarían profundamente en la historia de Cuba en los años por venir.

Ahí están los resultados a la vista: la Cuba comunista colapsada, apagada, hambrienta, sucia, sin leche para los niños, triste, sin alimentos, sin medicinas, sin transporte, sin viviendas para todos, sin azúcar y con más de un 20 % de su población en la diáspora.

Lamentablemente no cabe espacio para «mirar atrás», sino seguir proclamando el mismo «ideario de libertad, dignidad y justicia»  que llevó a este grupo de jóvenes-adolescentes al Parque Central con una bandera cubana de estandarte patrio.

Sesenta y cinco años después, el precio que ha tenido que pagar el pueblo cubano por este desenlace y desatino es doloroso y acuciante.

En la otra orilla, allende las mares, más de dos millones de cubanos desterrados y traumatizados por vivir lejos de su tierra natal viven en permanente angustia existencial.

Los participantes de la Protesta del Parque Central no querrían que la memoria que protagonizaron se convierta en nostalgia ni en rencor, sino en acción de liberalización pacífica para todos los cubanos.

La Cuba del futuro debe ser inclusiva y plena en justicia social, para garantizar la libertad, la educación y la participación de todos en el esfuerzo productivo y de desarrollo democrático de la Nación.

Todos los cubanos tenemos que aportar para insertar a Cuba en la comunidad internacional de naciones libres y justas. Este es un reto de todos. Por eso hoy para los jóvenes ya veteranos de la Protesta del Parque Central, es imprescindible repetir con orgullo: lo pasado tiene que ser prólogo…

Dirección de Trinchera

2 comentarios

  1. José A. Gutierrez-Solana

    Un gran artículo para recordar una gran fecha que alertó lo que sucedía y lo que vendría.

  2. luis b gonzalez

    Lo que todavia duele es la desidia del pueblo ante la entrega de Cuba por el traidor Fidel Castro a los sovieticos como peon de la guerra fria. Si Fidel es comunista que me pongan en la lista fanaticamente respondian.

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