El régimen de Cuba realiza 350 detenciones en menos de un mes para frenar la imparable labor humanitaria de José Daniel Ferrer.

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La casa de José Daniel Ferrer, líder opositor de la Unión Patriótica de Cuba, es escenario de constantes acosos y amenazas por su labor humanitaria de ayuda de alimentos y medicinas a la comunidad.
El régimen realiza cientos de detenciones indiscriminadas entre las casi 2.000 personas vulnerables a las que José Daniel dio servicios humanitarios en su comedor social en menos de un mes. En una violación flagrante de la libertad y derechos de reunión y asociación pacífica y con fines humanitarios, el régimen de Cuba ha realizado más de 350 detenciones (335 detenciones de personas vulnerables, 11 detenciones de colaboradores y 5 detenciones de activistas) tan sólo en las últimas 4 semanas para impedir la labor humanitaria de José Daniel Ferrer y su mujer, la doctora Nelva Ismarays Ortega Tamayo, que realizan con su comedor y centro médico social en Santiago de Cuba. Para ello, la Seguridad del Estado está atacando con una indiscriminada y cruel represión a los más vulnerables, las personas que acuden a recibir ayuda. En tan sólo 3 meses, y desde el primer día que José Daniel Ferrer salió de prisión, el 16 de enero de 2025, la UNPACU ha distribuido 30.503 servicios de ayuda humanitaria (entre desayunos, comidas, cenas y atención médica), alcanzando un ritmo creciente de casi 1.300 personas diarias, hasta que la inhumana represión del régimen sobre los beneficiarios hiciera disminuir el ritmo de afluencia de personas vulnerables hasta los 500 al día en los últimos días.
­­­­EL INFORME SE PRESENTA JUNTO UN VÍDEO DOCUMENTAL­­­­
Acciones represivas sufridas del 17 de marzo al 11 de abril de 2025 Prisoners Defenders y la UNPACU han registrado acciones represivas todos y cada uno de los días de este período, junto a un cerco policial de decenas de agentes, y cuyo objetivo han sido, fundamentalmente, las personas vulnerables que acuden a recibir ayuda humanitaria.
En la semana del 17 al 21 de marzo fueron detenidas por la Seguridad del Estado más de 30 personas vulnerables entre las que acudían en búsqueda de comida y atención médica. La represión se concreta en casi todos los casos con la detención, su traslado a las instalaciones de la Seguridad del Estado cerca de la sede de la UNPACU, o la Segunda Unidad de la Policía en Santiago de Cuba (“El Palacete”), y la advertencia de amenazas de llevarlos a prisión a cada uno de ellos si siguen acudiendo al comedor social de la UNPACU en busca de ayuda humanitaria. El 21 de marzo, la Seguridad del Estado realizó lo que se llama en Cuba un “Acto de reafirmación revolucionaria” (actos también llamados “de repudio”) frente a la sede de la UNPACU. Los individuos participantes, miembros y allegados del partido comunista en el poder, al pasar por delante de dicha sede, vertieron gestos indecentes contra la doctora Nelva Ismarays Ortega TamayoDel 22 al 28 de marzo, igualmente, las detenciones y acosos sobre las personas vulnerables que acuden al comedor social continuó sin descanso sumando en dichos días 105 detenciones arbitrarias de corta duración contra personas vulnerables, con una media de 15 detenciones y actos represivos cada día sobre este colectivo vulnerable. El 22 de marzo, el activista de la UNPACU Fernando González Vaillant fue detenido por fuerzas represivas del régimen. La arbitraria detención tuvo una duración de 14 horas. Fue amenazado con ir a prisión y fue ofendido y maltratado por el represor de la policía política Mario Raciel Soularis Garcés. Antes de que acabara el día, fue también detenido arbitrariamente el activista de la UNPACU Carlos Oliva Riverí. Estuvo 12 horas detenido, hasta el día siguiente, durante las cuales recibió constantes amenazas de ir a prisión si continuaba colaborando con el comedor social de la UNPACU. El 28 de marzo, 3 individuos en estado ebrio irrumpieron por orientación de la policía política en la sede de la UNPACU. Allí, ofendieron y empujaron a muchos ancianos del comedor social. Uno de los individuos, además, encontró a su mujer en la cola del comedor social, a la cual abofeteó cruelmente delante de todas las personas vulnerables, ancianos y niños que allí esperaban. A pesar de que la policía política tiene cámaras dirigidas hacia dicha cola de gente y la entrada de la sede de la UNPACU, el individuo pudo ejercer dicha violencia contra esta mujer de forma impune, sin consecuencia alguna y sin que las autoridades detuvieran al individuo a pesar de los hechos, amparando institucionalmente el régimen por tanto dicha agresión contra la indefensa mujer. El 31 de marzo, los principales jefes de la policía política de la provincia, un teniente coronel que se hace llamar Lázaro y un Mayor nombrado Julio Fonseca, estuvieron dirigiendo un operativo represivo en el que detenían e interrogaban a las personas que salían con alimentos del comedor social de la UNPACU. Pero el día 1 de abril se realizó un cruel cerco policial alrededor de la sede de la UNPACU con 32 agentes, entre los de la policía política y la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), autos patrulla, policías de tránsito en motocicleta y hasta un carro jaula de la policía con capacidad para realizar detenciones masivas, bajo cuyo mando estaban el Mayor Julio Fonseca y un Teniente Coronel que se hace llamar “Bruno”. Dicho día se detuvo a más de 40 personas vulnerables, arrojando al suelo los alimentos que llevaban, conduciéndolos a un local cercano en el que la Seguridad del Estado está operando la represión. En dicho operativo detuvieron al colaborador voluntario Daniel Ferrer Jiménez, padre del preso político del 11 de julio Enrique Ferrer Hechavarría, por tercera ocasión en 40 días. Estuvo detenido 4 horas. Se le hizo una tercera acta de advertencia con amenazas de prisión inminente en caso de continuar ayudando en el comedor social de la UNPACU. También fue detenido el mismo 1 de abril el colaborador voluntario, Jorge Luis Colá Montané, de 60 años, a quien la policía política le robó 200 pesos cubanos que eran de su propiedad, con la excusa de que se los habría dado la UNPACU, algo falso. Esta persona vulnerable recibe comida en el comedor social y, en agradecimiento, colabora con el transporte de insumos para éste. Igualmente, fueron detenidos el mismo día los hermanos Agustín Estrada Rodríguez y Víctor Manuel Estrada Rodríguez, colaboradores voluntarios que ayudan con el transporte de la leña que se necesita para cocinar los alimentos. Otra de las acciones represivas de la Seguridad del Estado de Cuba va encaminada a infiltrar agentes informantes entre los colaboradores voluntarios del comedor social. Las amenazas afectan a las familias enteras de estos colaboradores, como en el caso de la colaboradora voluntaria Josefina Reyes Londres, quien manifestaba su hartazgo por dicha represión en este vídeo. A Josefina, las autoridades han llegado a decirle que, si no colabora como agente en el comedor social, le quitarían la titularidad de su vivienda familiar. La Seguridad del Estado también le ha pedido a Josefina que envenene la comida del comedor social de la UNPACU, como ha denunciado en este otro vídeo. El día 2 de abril el cerco policial se recrudeció. Además de detener a decenas de personas vulnerables, beneficiarios de la ayuda humanitaria, la policía política a cargo del represor Mario Raciel Soularis Garcés, detuvo a Roilán Zárraga Ferrer, activista de la UNPACU dos veces preso político por esta misma labor humanitaria. También por el mismo motivo fue multado con 24 mil pesos. Fue detenido cuando trataba de comprar carbón para el comedor social y fue amenazado con ir a prisión. Las fuerzas represivas también detuvieron violentamente a la colaboradora Marilyn Thalía Álvarez Pérez, tirando al suelo los alimentos que llevaba para sus dos hijos. Con violencia, la metieron en un coche patrulla y la condujeron hasta la Segunda Unidad Policial de Santiago de Cuba, conocida por “El Palacete”. Marilyn Thalía, según su propio testimonio, fue llevada a una sala con otros 30 detenidos presuntamente por delitos comunes. Posteriormente fue amenazada con ir a prisión y con acabar con la vida de su marido, el prisionero político Anibal Ribiaux Figueredo, si ella no trabaja como informante para la policía política en el comedor social de la UNPACU. Al ver la negativa de Marilyn Thalía, le ofrecieron otra salida: que venda su casa y con el dinero pagar el pasaje a Brasil. La policía política se ocuparía de darle la salida del país (en Cuba está penada con la cárcel la salida del país sin autorización, art. 283 del Código penal, en violación del artículo 13 de la DUDH) y, si le restaba algo de dinero para el pasaje, también le prometían pagarle ese restante. Este tipo de proceder lo verificó Naciones Unidas en su carta acusatoria AL CUB 5/2019, cuando múltiples relatores de derechos humanos formalmente acusaron a Cuba en 2019 por la sistemática expatriación forzada de más de 70 activistas de derechos humanos a diversos países, predominando entonces el destino de Guyana. Esta sistemática de sacar activistas de Cuba, ahora hacia Brasil, denuncia José Daniel Ferrer, es actualmente apoyada desde Miami por agentes de contrainteligencia del régimen que se infiltran en el exilio como opositores de híper ultraderecha y, en la sombra y bajo una supuesta acción humanitaria, le hacen el trabajo al régimen para expatriar con guante blanco a activistas de su interés. El mismo día día 2 de abril las fuerzas represivas también detuvieron a Adisnubia Rondón Román, colaboradora voluntaria del comedor social, y a su hijo menor -de 17 años de edad-, Alexander Fonseca Rondón, al que amenazaron con llevarlo a prisión “con el delito que les de la gana si Adisnubia sigue colaborando voluntariamente con el comedor social. También ella fue amenazada con ir a prisión por la misma causa. Durante el miércoles día 2, las fuerzas de la Seguridad del Estado también detuvieron y realizaron actos represivos a otras más de 50 personas vulnerables en un local que la policía política ha instalado a dos calles de la UNPACU. La policía política tiró a la basura todos los alimentos que estas personas vulnerables -hombres, mujeres, ancianos y niños- llevaban consigo tras salir del comedor social de la UNPACU. Debido a esta situación, faltos de combustible, leña y comida para repartir, el comedor social de la UNPACU sólo pudo atender el miércoles día 2 a 495 personas vulnerables, y ello a pesar de toda la represión. El jueves día 3 de abril las fuerzas represivas del régimen, además de a otras personas vulnerables, detuvieron a Santiago Hechavarria Williams, un colaborador voluntario del comedor social con graves padecimientos de salud. Junto a él, detuvieron a un vecino que caminaba con él por mera casualidad, Francisco Robinson Blanco. De nuevo, ese mismo día también las fuerzas represivas detuvieron al joven de 17 años de edad, Alexander Fonseca Rondón, para presionar a la madre. Fue liberado horas después en la tarde. Ese mismo día fueron detenidos violentamente Roilán Zárraga Ferrer y Fernando González Vaillant cuando compraban alimentos y fueron retenidos hasta altas horas de la noche. Durante la detención, el agente represor Mario Raciel Soularis Garcés agredió con el puño y también con el respaldo de una silla a Fernando González Vaillant. También fue detenido en paralelo el joven colaborador voluntario Dayán Manuel Ferrer.Fueron amenazados por la policía política el 4 de abril los colaboradores voluntarios Kevin Alfredo Games y su mujer Yailín Cala Laurencio y, a la madre de ésta, Dayli Laurencio, por prestar colaboración voluntaria con el comedor social de la UNPACU. Desde el día 1, martes, al viernes 4 de abril las detenciones y actos represivos sobre personas vulnerables beneficiarias del comedor social de la UNPACU oscilaron entre las 40 y las 50 personas al día, por lo que en dicha semana fueron detenidas más de 200 personas vulnerables por la policía política para sabotear la labor humanitaria de la UNPACU. De entre los detenidos, la policía política ha internado al menos a 3 personas vulnerables en asilos de ancianos. Esta represión ha supuesto un grave decrecimiento del ritmo de personas necesitadas que acudieron a recibir ayuda humanitaria los días posteriores, que oscilaron entre las 444 personas del día 7 de abril, a las 510 personas el día 11 de abril, viernes. Las fuerzas represivas también detuvieron a multitud de personas vulnerables, como el caso de José Hechavarria Illa y un compañero suyo el día 5 de abril, como él mismo denunció. Ambos son personas que tienen una extrema vulnerabilidad y son beneficiarios del comedor social y colaboran voluntariamente llevando leña. Fue detenida igualmente el 8 de abril la prima política de la doctora Nelva Ismarays Ortega Tamayo, Margiolis Ramírez del Pino, y llevada a la Segunda Unidad de la Policía de Santiago de Cuba, tal y como ella ha denunciado, donde la policía política le robó su teléfono móvil y, además, fue amenazada por estar acogida en la sede de la UNPACU debido a su situación de vulnerabilidad por tener afectaciones cognitivas. La hija menor de Yesmi Barbán DespaigneYeisimí Zapata Barbán, de 10 años, que viven en condiciones extremas, denunció ella misma el día 9 de abril que fue amenazada por la subdirectora con suspenderle las asignaturas en la escuela Santiago Calleja de Santiago de Cuba por ir a beneficiarse de los servicios médicos del comedor social de la UNPACU, y le dijo a la niña de 10 años que a su madre la iban a meter presa. También le dijo esta subdirectora de la Escuela Santiago Calleja, de Santiago de Cuba, que si seguía yendo al comedor social de la UNPACU la iban a llevar a un centro correccional de menores. A pesar de todo lo narrado, las personas siguen atravesando el cerco policial para poder alimentarse, y 2.428 personas vulnerables distintas lograron tener acceso desayuno, almuerzo y/o cena en la sede de la UNPACU desde el día 17 de marzo al 11 de abril, y otras 727 personas, además, recibieron atención médica por dolencias diversas.La comunidad internacional debe reaccionar ante esta situación de represión inhumana, ante este bloqueo genocida y criminal de la policía política contra las personas vulnerables en Cuba y debe exigir al régimen un cambio radical en esta materia, pues la hambruna y la necesidad en Cuba son exacerbados, y el Estado está completamente desbordado en sus capacidades para atender a la población. Datos de Labor humanitaria (del 17 de marzo al 11 de abril de 2025) El total de beneficiarios únicos desde el 17 de marzo al 11 de abril ha alcanzado la cifra de 1.978 beneficiarios distintos, los cuales han recibido un total de 16.458 servicios de ayuda humanitaria (en alimentación, atención médica y medicinas), llegando a dar servicio a casi 1.300 personas en un solo día, hasta que se produjeron el cerco y las detenciones masivas a partir del día 1 de abril. Comedor SocialEl servicio de comedor social no sólo se presta a los que acuden a la sede. Personas postradas en la cama, enfermas, también envían familiares y allegados que les llevan los alimentos que recogen en la sede de la UNPACU. Desde madres solteras con varios hijos que viven en condiciones extremas de necesidad a personas enfermas, ancianos, adictos al alcohol que no superan su enfermedad y corren peligro de muerte por la falta de alimentación adecuada, el abanico de personas que acuden a la sede es muy diverso, y siempre se atiende a todos los que lleguen.En ocasiones llegan también personas en perfecto estado de salud, pero que encuentran la necesidad de pedir una ayuda humanitaria. En dichos casos no se les niega la ayuda, pero sí se les solicita, tanto buscando leña como cargando provisiones o haciendo labores de logística, que contribuyan a la labor humanitaria, ya que su salud se lo permite y, viendo el panorama de necesidad, todos comprenden perfectamente la necesidad de ayudar. Desayunos (del 17 de marzo al 11 de abril de 2025)El incremento del servicio de desayunos humanitarios es notable y se ha consolidado con el servicio de desayunos a 1.934 beneficiados en un período de 4 semanas, comprendidos entre el lunes 17 de marzo de 2025 hasta el viernes día 11 de abril de 2025. El promedio de desayunos servidos diariamente ha alcanzado la cifra de 108 personas diarias.
Almuerzos (del 17 de marzo al 11 de abril de 2025)El almuerzo es la comida del día que más afluencia tiene. Debido a ello, el crecimiento masivo de la cantidad de personas beneficiadas con el servicio de almuerzo ha sido destacable, pasando de unas decenas de beneficiarios los días inmediatamente después de la tercera excarcelación de José Daniel Ferrer, hasta muchos días en los que se ha suministrado este servicio de comida a más de 1.000 personas. En concreto, en la sede de la UNPACU, en el período comprendido entre el lunes 17 de marzo de 2025 hasta el viernes día 11 de abril de 2025, se ha suministrado el almuerzo a un total de 12.714 personas, distribuidas de la siguiente manera:
Como se puede evidenciar el crecimiento es destacable, llegando a dar servicios de comedor social a casi 1.300 personas vulnerables, hasta que las detenciones masivas de la Seguridad del Estado provocaron un descenso de la afluencia de personas. Cenas (del 17 de marzo al 11 de abril de 2025)El comedor social de cenas ha alcanzado a un total de 843 beneficiarios en el período comprendido entre el lunes 17 de marzo de 2025 hasta el viernes día 11 de abril de 2025,  con la siguiente distribución:
Atención Sanitaria La atención sanitaria es clave para la población cubana, que adolecen del personal médico que es llevado, en la mayoría de los casos, más del 75%, de forma obligatoria o mediante coacciones al extranjero para producir, mediante esclavitud, [1]miles de millones de dólares al año en divisas que son destinadas fundamentalmente a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) para potenciar la represión y el control social, debido a que sólo el 1% de los beneficios se destinan a la salud pública en Cuba. En estas misiones, Cuba también exporta los medicamentos que produce, alejándolos de su población, lo que ha exacerbado la carencia de medicamentos en la isla a niveles jamás vistos anteriormente. Este uso de los médicos de Cuba, como mecanismo de trabajo forzado para generar ingresos, y de los medicamentos producidos en Cuba, todo ello para la obtención de ingresos multimillonarios para el régimen, ha dejado a los ciudadanos en Cuba sin servicios de salud, en muchos casos, o con servicios extremadamente insuficientes. Servicios de atención médicaLas carencias que sufre la población de Cuba en sus servicios básicos (electricidad, gas, agua, comida, alojamiento de calidad y otros) es paupérrimo al más alto nivel que se haya documentado en la isla en siglos. Esta situación produce en la población una desnutrición severa y prolongada, con graves carencias de vitaminas, carbohidratos, proteínas y aminoácidos esenciales derivados de la baja ingesta de carne o sustitutos válidos de ésta. La falta de agua corriente y de calidad, unida a las bajas defensas de los organismos por la falta de alimentación, es causa conjunta de la proliferación de enfermedades infecciosas que antaño habían sido erradicadas o que estaban bajo mínimos en toda la región, como la tuberculosis, el dengue, la fiebre de Sica, la fiebre de Oropouche, y muchas otras. Ello, unido a la carencia de médicos que son extraídos forzosamente para producir dólares para el régimen en el exterior, ha devenido en una crisis humanitaria de salud de proporciones inmensas. En todos los casos en los que en la UNPACU se detecta la necesidad de tratamiento clínico urgente en una institución hospitalaria, se le dan las indicaciones oportunas para que acudan e informen al centro hospitalario sobre la consulta realizada en la UNPACU y el informe médico resultante, y si la persona no cuenta con los medios, la UNPACU le ayuda con el transporte hasta el hospital, bien por medio de un activista o, en algunos casos, pagando el transporte al centro hospitalario. La UNPACU, consciente de la situación de necesidad y demanda de servicios médicos, dispone de una médico de guardia permanente en su sede de Altamira, Dña. Nelva Ismarays García Tamayo. Sus servicios médicos humanitarios en el período comprendido entre el lunes 17 de marzo de 2025 hasta el viernes día 11 de abril de 2025 han sido disfrutados por 727 pacientes, con la siguiente distribución:
MedicinasLa carestía de medicamentos en las clínicas y hospitales destinados a la población (no así con las clínicas privadas para la atención de extranjeros y miembros del buró político del régimen) es alarmante. Las farmacias no tienen apenas medicamento alguno y mantienen sus estanterías desde hace años completamente vacías. La población tiene que acudir a sus familiares en el exterior y la compra de medicinas en el mercado informal, cuando los hay, que además multiplican su precio haciéndose inaccesibles para la mayoría del pueblo. Una causa troncal de la carestía de medicamentos en Cuba son las llamadas misiones médicas en el exterior, ya que en el año 2000 el embargo americano fue eliminado para los productos agroalimentarios y medicinas.[1] Cuba produce multitud de medicamentos, pero saca del país lo que produce para exportarlo a los países contratantes de estos esquemas de esclavitud,[2] alejando a su población de la provisión de los medicamentos que produce, lo que ha exacerbado la carencia de medicamentos en la isla a niveles jamás vistos anteriormente. Aunque las misiones médicas en el exterior, y otras, son el 50% de la balanza comercial de Cuba, y suponen unos ingresos de entre 6 y 8 mil millones de dólares anuales, Cuba sólo invierte apenas un 1% de estos ingresos en su propia sanidad pública. La UNPACU y su dirección médica suministran habitualmente todo tipo de medicamentos y complejos farmacéuticos de uso cotidiano en países desarrollados, donde destacan complejos vitamínicos, analgésicos, antinflamatorios, antipiréticos y antibióticos.
Llamamiento a colaborar con esta labor

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