julio 10, 2026 – Alberto Müller
Hola Raúl Guillermo:
Prefiero usar tu nombre de pila, porque los «alias» son siempre de orden inferior y nebulosos. Acabo de leer muy detenidamente tus palabras principales en la entrevista que concediste al medio estadounidense USA Today. Y me llamó poderosamente la atención, que confieses -interpreto con sentido humano- «que te duela que el pueblo cubano no pueda darse la vida de privilegios que tú te das». Vale.
Nos separan dos abismos. Yo me siento parte de la generación libertaria y de raíz cristiana de José Antonio Echeverría, el presidente de la FEU de la Universidad de La Habana, que falleció durante el Ataque a Palacio aquel heroico 13 de Marzo de 1957. Y tú por herencia de privilegios, eres descendiente de una generación que traicionó la revolución liberadora de 1959, para derrocar al dictador Fulgencio Batista y regresar a Cuba a la democracia y la Constitución de 1940.
Además, y esto no es crítica, es historia, tu abuelo instrumentalizó sin ningún procedimiento fiscal, los fusilamientos masivos a soldados inocentes en la provincia de Oriente en 1959. Es casi posible que hubiese casos de excepción que merecieran un castigo más severo, pero se contaban con los dedos de las manos.
Lamentablemente, cuando triunfa la revolución el primero de Enero de 1959, dos de los tres principales dirigentes del proceso, como Frank País y José Antonio Echeverría, el primero asesinado por una delación, y el segundo muerto en combate, estaban fuera del proceso. Fidel Castro pudo dominarlo todo. Se había perdido el equilibrio del poder. Y de ahí nace la idea deconstructiva y extraña de cambiar el rumbo de la revolución para entregarla a los estalinistas de la Unión Soviética. Algunos observadores afirman que la idea ya venía en la mente de tu tío abuelo.
Todo el cambio de rumbo se consolida en el famoso Congreso de los Intelectuales en junio de 1961, cuando Fidel Castro sentenció fatalmente: «con la Revolución todo, contra la Revolución nada». Aquí se sepultaron por más de seis décadas y hasta el día de hoy, la libertad ciudadana, la libertad económica y la democracia para Cuba. Y esto explica al colapso actual que padece Cuba.
Confiesas en la entrevista, que te gustaría ser un intermediario con el gobierno de los Estados Unidos para que Cuba volviera a ser rica y grande. Te confieso que esa idea me parece tardía, aunque pudiera ser la base de una esperanza futura. La única solución y porvenir que veo para Cuba, nace con la libertad y la decencia ciudadana. Demasiado daño, demasiados fusilados y torturados, demasiado maltrato a la mujer cubana, demasiados presos políticos, demasiado daño económico y demasiado daño social. Actualmente en Cuba hay 1,300 presos políticos. Inclusive el artista preso Luis Manuel Otero Alcántara acaba de cumplir su condena y la Seguridad del Estado lo tiene secuestrado sin liberarlo.
Cuba, al triunfar la Revolución cubana en 1959, estaba entre las tres naciones más prósperas de América Latina. Hoy en julio del 2026, Cuba compite con Haití por el último puesto de pobreza en el continente.
¿Y dónde quedan las memorias del General Ochoa, de Pedro Luis Boitell, de Virgilio Campanería, de Francisco (Rogelio González-Corzo), de Humberto Sori Marín, de los niños asesinados en el hundimiento del Remolcador 13 de Marzo, de los 26 presos políticos asesinados durante el término del Trabajo Forzado de 1964 en la prisión de Isla de Pinos y de los jóvenes estadounidenses aviadores de Hermanos al Rescate asesinados en cielos internacionales? Por citar solo algunos casos.
Pienso que, a los cuadros operativos del proceso comunista en Cuba, se les acabó el tiempo. Me parece Raúl Guillermo, que esa es tu responsabilidad, convencerlos de que se vayan y entreguen el poder, si realmente quieres acabar con tu vida de privilegios.
El trabajo es arduo, pero puedes acometerlo. Si en algo pudiéramos ayudar en esa liberación para Cuba, que no lo creo por nuestra veteranía, aquí estamos.
La solución de una crisis tan profunda no puede darse con 176 reformas aprobada por una Asamblea Popular en la que nadie confía.
Cualquier paso serio de una solución a la crisis cubana, tiene que comenzar con la liberación de todos los presos y dar libertad plena al pueblo cubano.
Cordialmente
Alberto Müller
(Directorio Revolucionario Estudiantil-DRE)
Alberto Müller
305-992-3333
Eduardo F. Pelaez
La carta es un recorrido demoledor al horror de la dictadura castrista.
Hacia falta esa respuesta.
ALVARO ALVAREZ
Estoy 100% seguro que este hijo y sobrino de delincuentes y asesinos no le contestara a Muller, porque el forma parte de la Familia (una similitud con los Corleone). Ahora despues de la llegada del asesino de Artemisa a los predios de Lucifer, solamente queda el asesino de los 25 en 1958 en la Sierra Cristal y de los 106 en la Loma de San Juan en enero de 1959 mas todos los que ha descrito Muller
Segun ese refran: perro huevero ni aunque le quemen el hocico.
Nunca he conocido un comunista que abandone el poder