EDITORIAL DE TRINCHERA – MAYO 31, 2026

Seamos francos con la verdad verdadera. Por unanimidad los mambises de la Cámara de Representantes 1868, y sancionada la decisión por Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, estos héroes de Cuba pidieron a Estados Unidos la anexión, y no porque fueran anexiónistas, sino porque era la estrategia correcta de liberación.
Años después, la Guerra Cubana Hispano-Americana de abril a agosto de 1898, enfrentó a España con Estados Unidos y los cubanos lograron entonces su independencia, gracias a la ayuda de EEUU. Reconocer esto es resaltar el respeto de Estados Unidos hacia Cuba.
La imagen del 2026 es muy parecida, aunque el siglo haya cambiado. El desastre de la basura en las calles, las epidemias, la falta de agua y comida. más los abusos, la detención de menores de edad y de mujeres en la Cuba actual es vista por EEUU como un verdadero latrocinio inaceptable, parecido a la reconcentración de Weyler de 1896, que cambió la visión de los estadounidenses sobre Cuba y los impulsó a ayudarlos en su Independencia.
En La Habana de 1899, brigadas sanitarias estadounidenses recorrían barrios devastados por la guerra, destruyendo criaderos del mosquito Aedes aegypti y fumigando viviendas para combatir la fiebre amarilla que diezmaba a una población exhausta.
En La Habana de 2026, esos mismos barrios acumulan toneladas de desechos en cada esquina, mientras el dengue, el chikungunya y el virus del Oropouche se propagan sin control bajo el mismo vector que el médico cubano Carlos J. Finlay identificó hace más de un siglo. El mosquito no ha cambiado. Tampoco el desamparo.
La verdad se impone. Los días del comunismo en Cuba se acabaron. Que llegue la libertad y la decencia a Cuba nuevamente debe ser el acontecimiento esperado y lógico, aunque venga acompañado por la ayuda de los Estados Unidos. Si así fue con la Independencia de 1902, así debería ser en el 2026.
El pueblo cubano merece ser respetado y merece ser tratado con dignidad y libertad.
Deja una respuesta